A veces, entre tantas matrices de rigidez, cálculo de acero y diagramas de momento flector, se nos olvida que la ingeniería civil es una de las profesiones más antiguas y fascinantes de la humanidad.
Hoy en CivilGeeks hacemos una pausa en los cálculos modernos para viajar en el tiempo. Aquí te presentamos 4 datos históricos increíbles sobre el desarrollo de nuestra profesión que probablemente no te enseñaron en la universidad.
1. El primer «Ingeniero Estructural» de la historia
Si alguna vez te has preguntado quién fue el primer colega de nuestra profesión, los libros de historia apuntan a Imhotep. Alrededor del año 2600 a.C., este erudito y arquitecto diseñó la primera Pirámide Escalonada de Egipto, la tumba del faraón Zoser en Saqqara. Su dominio empírico de las cargas y los materiales de piedra y barro horneado le valió el título de ser el primer ingeniero estructural documentado del mundo.
2. El perturbador (pero efectivo) secreto del concreto romano
Los romanos eran maestros constructores, famosos por sus bóvedas, acueductos y el uso del opus caementicium (concreto romano). Pero su receta tenía aditivos muy inusuales. Para evitar que el concreto se agrietara, los constructores romanos mezclaban crin de caballo en la masa. ¿Y para hacerlo resistente al daño por las heladas y el clima extremo? Añadían sangre animal a la mezcla. Una verdadera ingeniería de materiales de la antigüedad.
3. La piscina pública más antigua del mundo no perdió ni una gota
Mucho antes de que existieran las normas modernas de impermeabilización, la Civilización del Valle del Indo (3300-1300 a.C.) construyó el «Gran Baño» de Mohenjo-Daro. Esta estructura es considerada la piscina pública más antigua del planeta. Sus dimensiones eran de aproximadamente 12 metros de largo por 7 de ancho, y para hacerla completamente estanca, los ingenieros de la época utilizaron ladrillos finamente ajustados y recubiertos con yeso.
4. El hombre que salvó a los rascacielos del límite matemático
Durante el boom de los rascacielos en la década de 1920, la ingeniería estructural llegó a un cuello de botella. Los métodos de cálculo de la época habían alcanzado su límite frente al altísimo grado de indeterminación estática de estos edificios gigantes. Fue entonces, en 1930, cuando el ingeniero Hardy Cross presentó un método iterativo que revolucionó la industria: el método de distribución de momentos. Gracias a él, se pudieron resolver las fuerzas internas de forma rápida y manual, permitiendo que las ciudades crecieran hacia el cielo.
Fuente de la información:
Todos los datos históricos mencionados en este artículo han sido extraídos de los capítulos introductorios del libro «Introduction to Structural Analysis» (2022), escrito por los ingenieros Debabrata Podder y Santanu Chatterjee, publicado por la editorial CRC Press / Taylor & Francis Group.

