Durante el tiempo que estuve estudiando en Cuba tuve una experiencia que nunca (o rara vez) he comentado, dado que es un tema controversial,  y es la siguiente:

Estábamos tomando la asignatura Terminaciones en la Construcción y había una visita al campo en la tarde.

Visitamos un lugar alejado de la ciudad de La Habana y empezamos a ver diversos tipos de terminaciones de techos tal como nos lo impartieron en aula.

Estaban varios de los profesores y varios Ingenieros de la Producción (los que ejercen construcción). Vimos las terminaciones que estaban siendo colocadas experimentalmente en viviendas que ya estaban casi terminadas: Enrajonados y soladuras, Fieltro asfaltico con  emulsiones, Fibra de vidrio, etc.  Pero uno de los ingenieros de la Producción nos llevó a una vivienda (Un edificio) donde se estaba aplicando con una bomba un mortero muy plástico, parecido a la consistencia de un Yogurt. Al tiempo, tomo una muestra parecida a una piedra pómez o siporex, cuando cargamos la muestra pesaba muy poco, parecía corcho y era color gris claro. Entonces nos explicó que estaban colocando el mortero de nivelación de pendientes del techo, no sé cómo le llamaran en cada país de los lectores pero en República Dominicana le llaman Fino y es la parte superior de la cubierta que toma el agua y la coloca en los bajantes a través de sus pendientes y de las llamadas zabaletas. La muestra correspondía al mismo material ya endurecido.

Lo  más interesante fue cuando le preguntamos qué aditivo le habían añadido para darle la consistencia superfluida en estado fresco y el peso específico tan bajo en estado endurecido. La respuesta fue: “Sangre de Pollo Centrifugada”!. Todos nos miramos la cara. El chiste era que cuantos pollos había que sacrificar…Pero en realidad ese ingrediente se obtiene de las granjas avícolas bajo un contrato en grandes cantidades.

Paso el tiempo, y de vez en vez busque en Internet sin encontrar nada parecido, pero hoy encontré un documento que narra su uso en la antigüedad. También otro que recrea lo experimentalmente.

No solo la sangre sino también pelo de Caballo en el mortero para evitar grietas, orina de yegua y de vaca, leche cortada, excremento, huevo, etc., Se usó tanto en Egipto como en Roma.

Particularmente los Romanos la utilizaron para proteger el hormigón de las heladas. Así lo atestigua Vitrubio en sus escritos en pergaminos.

En el caso de Egipcios, Mayas y Aztecas existen evidencia de usar sangre, caseína, pelos, cientos de años antes de Cristo.

En el caso de excrementos de vaca y caballo se usaban mezclados con el barro para pegar la mampostería y para enlucidos y adobes para muros o argamasas.

La recreación experimental se realizó en la Universidad UNAM de México con adiciones de sangre bovina en proporciones de 10-15 y 20% con mortero de cal 1:2. El resultado es una mejoría en el comportamiento mecánico a flexión, aunque hubo una ligera baja en las pruebas de compresión.

Mirándolo bien, ahora puede parecer extraño, pero cuando no había desarrollo de la química, materiales e industria el ser humano usaba su ingenio buscando alternativas de mejoramiento de sus condiciones de vida.