Las Ciudades en Transición o Transition Towns son una suma de movimientos locales que pretenden mitigar los efectos de una futura crisis global relacionada con el pico del petróleo.

Las ciudades en transición pretenden aprovechar la ocasión para adoptar un modelo más sostenible que potencie la autosuficiencia reduciendo la huella ecológica. La Transición es la respuesta de las comunidades de personas al declive de la Era Industrial, marcada por el Pico del Petroleo,  desde un presente que depende de los combustibles fósiles, el consumo desaforado, la destrucción del Planeta y las desigualdades entre los pueblos, a otra realidad deseable basada en la localización de la producción, el uso de la energía y los bienes que se pueden obtener de manera sostenible de nuestro Planeta, la preeminencia de la colectividad,  la recuperación de las habilidades para la vida y la armonía con el resto de la Naturaleza.

El Movimiento de Transición es el esfuerzo colectivo de  más personas cada día, que optan por organizarse para hacer frente al desafío del Pico del Petróleo y el Cambio Climático, desarrollando iniciativas en sus comunidades (barrios, pueblos, islas, vecindarios, ciudades…) que aumentan la capacidad de supervivencia y bienestar, en la perspectiva de los importantes cambios que vamos a vivir en los próximos años, como consecuencia de la decreciente disponibilidad de las materias energéticas fósiles, el declive general de los recursos naturales y la alteración del clima.

A largo plazo se plantean los siguientes objetivos, aunque esta enumeración sería sólo una síntesis de los cambios operados.

  • Producir la mayoría de los alimentos a nivel local, y desarrollar una gama de procesos y valor añadido los alimentos en la misma localidad
  • Obtener una proporción significativa de los materiales de construcción, tanto para nueva construcción o rehabilitaciones, en el área local o de reciclaje de los residuos locales
  • Comprar energía local de modo preferente en lugar de la procedente del exterior
  • Mantener y aumentar la proporción de tiendas de la ciudad que son de propiedad local
  • Organizar tierras para el desarrollo en la propiedad comunitaria, de modo que los beneficios financieros ayuden al desarrollo a la comunidad, en lugar de los especuladores
  • Fabricar medicamentos con plantas locales para tratar dolencias comunes
  • Aprovechar restos de comida para crear biometano para vehículos a motor

El factor desencadenante, y quizás el más importante en el fenómeno de las ciudades en transición es la toma de conciencia de una comunidad – un pueblo, un barrio, una isla o una pequeña ciudad – sobre las posibilidades de reducir la dependencia del petróleo a través de una suma de iniciativas locales. A partir de aquí no hay una fórmula cerrada. Eso sí, las iniciativas deben ser coherentes con la sostenibilidad y con el propósito principal de empezar un camino (transición) hacia otro modelo se han de situar en el marco de un plan de futuro para un período de tiempo suficientemente largo (15-20 años).

El punto de partida es formar un grupo de iniciación y luego adoptar un modelo de transición que sea viable en el sentido que esté relacionado con las posibilidades reales de la comunidad. La pregunta clave en este momento inicial: ¿Cómo podemos aumentar significativamente la capacidad de esta comunidad para mitigar los efectos del Cenit del Petróleo y reducir drásticamente las emisiones de carbono en todos los aspectos de la vida que esta comunidad necesita para sostenerse y prosperar?

Esta red recomienda que cualquier comunidad que quiera organizarse con este propósito debe contemplar 4 fases de actuación:

  • Primera. El grupo de inicio pone en marcha programa de sensibilización y conecta con todos los interlocutores. Se articulan los fundamentos para la adopción / adaptación de un enfoque de transición y recopilación de todas las respuestas creativas que la comunidad pueda generar.
  • Segundo. Se organizan grupos más pequeños para trabajar en todas las áreas clave, tales como alimentos, transporte, energía, vivienda, educación, textiles, etc. En esta fase se deben crear proyectos concretos que den respuesta a la pregunta clave formulada anteriormente (por ejemplo la moneda local, huertos urbanos, reciclaje).
  • Tercera. Redacción de un EDAP (Plan de Acción para la Reducción de la Energía en sus siglas inglesas). Para el plan se deben coordinar proyectos de todas estas áreas clave. Sólo un pequeño grupo de Iniciativas de Transición han llegado a esta fase.
  • Cuarta. Aplicación del EDAP. Sería el momento de contrastar y compartir éxitos y fracasos con otras iniciativas de transición que estuvieran recorriendo el mismo camino.
Fuente: Google.com