conservación de carreteras

Una de las infraestructuras básicas que componen un país es su red de carreteras y autopistas ya que facilitan el transporte, tanto de las personas como de las mercancías, por todo el territorio.

Sin embargo, tanto en su construcción como en la fase de explotación y conservación, las carreteras llevan asociado un cierto impacto ambiental en la zona circundante. A continuación veremos los principales impactos que se generan en las labores de conservación de carreteras:

Generación de residuos: es el principal impacto ambiental que produce el mantenimiento de carreteras, debiéndose separar los diferentes tipos de residuos para su posterior reciclaje.

Consumo de recursos naturales: cualquier trabajo realizado con maquinaria conlleva un gasto de recursos naturales como agua, energía o combustibles.

Contaminación por vertidos: es necesario un control estricto de los vertidos debido a que pueden contaminar el subsuelo y aguas subterráneas de la zona pudiendo ocasionar problemas muy graves.

Alteración de ecosistemas naturales: las acciones realizadas en la conservación de carreteras no suelen alterar los ecosistemas de alrededor, sin embargo, pueden producirse por el vertido de productos como herbicidas.

Contaminación acústica: dependerá de la maquinaria utilizada y de la zona de actuación. Se tomará especial precaución en zonas cercanas a núcleos de población.

Si quieres profundizar en este tema, te recomendamos leer el artículo completo “Principales impactos ambientales en la conservación de carreteras” en el blog de Structuralia.

En resumen, para llevar a cabo un proyecto de conservación de carreteras es imprescindible contar con los impactos ambientales que su ejecución puede ocasionar y reducirlos al máximo. Por ello, en el máster en Ingeniería de la Conservación y Explotación de Carreteras podrás aprender todo lo necesario para la realización de este tipo de proyectos.