Mantener un equilibrio entre la vida personal y laboral, es fundamental para que tu productividad no decaiga. En esta nota, 5 consejos que te ayudarán a lograrlo.

¿Ya ni llevas la cuenta de cuántas horas a la semana trabajas? ¿Llegas a tu casa y continúas contestando correos o llamadas de la oficina? Las sobreexigencias del mundo laboral hacen que cada vez sea más difícil mantener un sano equilibrio entre el trabajo y la vida personal, aunque descansar y disfrutar adecuadamente es la mejor forma de rendir al 100%.

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En este sentido, para evitar la saturación y la merma en el desempeño laboral es recomendable que tu actividad laboral no te prive de hacer ejercicio físico, ir al médico, dedicar tiempo a tus hobbiescompartirlo con pareja y amigos. A continuación, 5 consejos que te ayudarán a conseguirlo:

1.    Prioriza a tus seres queridos

Si trabajas muchas horas diarias, seguramente ya no estés tan disponible para salir entre semana por la noche con tus amigos. Procura aprovechar el fin de semana para desconectar de la oficina y encontrarte con tus afectos: una salida al cine, a cenar o a un bar pueden ser buenas opciones.

2.    Ponte límites

Si tienes la costumbre de revisar correos en tus días de descanso o quedarte hasta tarde en la oficina, tendrás que empezar a ocuparte de ti en tu tiempo libre. Empieza por trazarte metas accesibles, como no ver el celular por una determinada cantidad de horas o salir de la oficina a una hora razonable.

3.    Tómate vacaciones

Algunas personas dejan todas sus vacaciones por si surge algún problema familiar y se olvidan de lo importante que es disfrutar la vida. Tomarte unos días de descanso evitará que te satures y mejorará tu productividad al regreso.

4.    Piensa en ser flexible

Si te seduce la idea, puedes plantear a tu jefe la posibilidad de trabajar algunos días desde el hogar. Varios estudios científicos han demostrado que los empleados se sentirían más cómodos y serían más productivos si tuvieran la oportunidad de trabajar desde sus hogares.

5.    No dudes en pedir apoyo

Nadie es imprescindible y ninguna empresa se va a ir a la quiebra porque tengas que faltar un día. Lo mejor es ser precavido y hablar con tu jefe acerca de tener a alguien capacitado para reemplazarte en caso de que surja una emergencia.

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Fuente: El Comercio
Autor: Universia Perú