Seguridad y Economía de las Obras de Ingeniería Civil

A propósito del tema de las Normativas, recientemente resucitado por el Ing. Cabrera, me vino a la mente un escrito del  Dr. Yoshihiro Takemoto , muy ad-hoc y que considero que puede enriquecer enormemente las perspectivas al respecto.

¿Economía o Seguridad?
¿Economía o Seguridad?

La cuestión entre la seguridad y economía es el tema de siempre para el ingeneiro civil. El ingeniero civil tiene que diseñar y ejecutar la estructura, considerando o suponiendo sintéticamente, las condiciones en el campo, importancia, costo, las caracteristícas de las solicitaciones, la resistencia de la estructura, medidas contra la erosión y socavación, etc. Es la contestación sobre la seguridad y la economía.

Respecto a la relación entre la seguridad y la economía, tenemos que pensar entre la destrucción razonable y no razonable.

Es justo teóricamente y prácticamnete -asumir- que algunas estructuras se dañen por un evento extraordinario. El desastre natural causado por el fenómeno natural como las lluvias torrenciales  -terremotos y huracanes, etc- casi no tiene límite.

Varía mucho su magnitud como antes lo mencioné, también la fuerza externa que acciona en la estructura varía mucho dependiendo del sitio de emplazamiento, geología, tipo de cimentación, etc.

La tecnología de prevención de desastres todavía no garantiza todas las estructuras perfectamente contra los daños que podrían causar estos fenómenos extraordinarios. Es imposible que prevea dónde y cuándo ocurran precisamente. Pero no se debe hacer una apuesta peligrosa. Por lo tanto, hay que tomar las medidas adecuadas contra los desastres con algunos sobrantes, incluyendo imprevistos. Aquí existe la razón que algunas estructuras se dañan y otras no se dañan.

Con la tecnología avanzada se debe mitigar los daños que podrían causar los fenómenos extraordinarios en una forma razonable juzgando prioridad, importancia, efecto positivo y negativo,costo y ventajas,  sintéticamnete.

Mientras tanto, la resistencia de la estructura que se somete al poder destructivo de la naturaleza es diferente, depende de su emplazamiento, tipo, base, cimentación , etc. Por eso podemos decir que la destrucción es inevitable y algunas destrucciones son razonables. Porque bajo la premisa de un fenómeno extraordinario, si no ocurre nada de destrucción, esto significa que las estructuras serán demasiado costosas y tienen mucha más seguridad de la necesaria.

Este caso en el que no se destruye nada, no es razonable. Por ejemplo, en el caso de un muro de contención, si todos tuvieran la base enterrada de 5 m de profundidad, no ocurriría destrucción causada por la socavación en la base, pero resultarían demasiado costosos y tiene demasiada seguridad. Se tuvieran la base muy superficial, la mayoría de los muros se caerían.

Aquí existe una realción propia respecto a una profundidad adecualda entre 0 a 5 m, que tiene la seguridad adecuada y la economía razonable, aunque no se puede indicar uniformemente.

En países como Honduras,  algunas estructuras como los puentes no tienen equilibrio entre la seguridad y economía. El puente es una estructura  muy importante y costosa, también se espera un servicio de más de 50 años de vida útil.

Además, una vez que colapsa, esto produce mucho problema de aislamiento socioeconómico y para la reconstrucción se requiere mucho trabajo y mucho dinero.

En el mes de Julio de 1999, se inauguraron tres puentes permanentes de concreto en la Costa Norte sobre el Río Tulián, Coto y Omoa. Esto fue 24 años después de haber sido destruidos por el hiracán Fifi en 1974. La destrucción de puentes en Honduras no es razonable. Había una concepción equivocada sobre la idea de construir el puente bajo el punto de vista de la económía. El número de colapsos ocurre con mayor frecuencia, en los mismos lugares y por la misma causa.

Cuando se diseña en función de la “economía” de costos, es posible reducir el costo inicial de una obra. Pero si se calcula la amortización en base a la vida útil REAL de diseño de 50 años, definitivamente no, ya que bajo esta perspectiva, la obra muy probablemnete colapsará antes de cumplir su vida útil. Resulta más caro, si se hace el análisis financiero correspondiente.

En el ejemplo anterior, los colapsos de puentes en Honduras nos brindan una triste experiencia que verifica la hipótesis. Lo barato al final, siempre sale caro…

Hondureño, Trabajo como Consultor independiente en Agua Potable, Saneamiento, Carreteras, SIG y CAD.

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