Un jurado compuesto por arquitectos de renombre otorgó el galardón más codiciado, el de Edificio Mundial del Año, a la OMA y Ole Scheeren por The Interlace, en Singapur.

¿Qué hace que esta ciudad horizontal y vertical sea «una declaración urbana trascendental» y «toda una innovación», según destacó Sir Peter Cook, portavoz del jurado? URBAN HUB identifica los principales beneficios del diseño galardonado.

Visto desde arriba, su diseño hexagonal es inconfundible – The Interlace by OMA/Ole Scheeren, Photo by: Iwan Baan

Máximo aprovechamiento del espacio

¿Cómo construir 1040 apartamentos en una superficie de ocho hectáreas con un máximo de 24 plantas de altura? Muchos arquitectos se limitarían a edificar 12 torres de 24 plantas cada una. Pero Ole Scheeren, el arquitecto jefe de The Interlace, hizo algo diferente: dispuso horizontalmente 31 «bloques» formando una estructura hexagonal única que permite disponer de zonas verdes, áreas comunitarias y unas vistas más diáfanas de los alrededores.
El resultado es un complejo residencial de 170 000 m2 diseñado como un «pueblo vertical» que ofrece un modo de vida interconectado junto con áreas recreativas y sociales. 

Premios otorgados a The Interlace:

  • Edificio Mundial del Año 2015: (Festival Mundial de Arquitectura)
  • Premio al Hábitat Urbano del 2014: (Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano)
  • Finalista del Mejor Edificio Alto de Asia y Australasia del 2014: (Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano)
  • Best of Best, Arquitectura Doméstica: (Premios ICONIC 2015)
  • Universal Design Mark Platinum del 2014: (Autoridad para Edificación y Construcción de Singapur)
  • Green Mark GoldPLUS del 2010: (Autoridad para Edificación y Construcción de Singapur)

«The Interlace ofrece abundantes espacios abiertos y oportunidades de interactuar socialmente y realizar actividades en grupo, sin dejar de proporcionar espacios más privados. Fomenta el sentido de comunidad, a la vez que mantiene la individualidad y la privacidad.»
Ole Scheeren | Arquitecto jefe, oficina de Ole Scheeren

El aislamiento vertical se transforma en integración horizontal

La singularidad de The Interlace radica en que no pretendía eliminar barreras técnicas sino, más bien, abordar cuestiones sociales importantes. Según su arquitecto jefe, Ole Scheeren, la idea no consistía en concebir los edificios como una solución puntual para ofrecer viviendas, sino como un espacio en el que crear un sentido de comunidad.

El enfoque horizontal de los bloques de apartamentos, junto con los grandes espacios comunitarios compartidos, más que silencios incómodos entre desconocidos dentro de ascensores abarrotados, favorece la interacción y las experiencias compartidas.

«También fue un orgullo recibir el Premio al Hábitat Urbano del Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano», afirma Scheeren. «Este premio reafirma la contribución de The Interlace al espacio urbano y su integración sostenible con el medio que lo rodea y con el entorno social local».

¿Atrapado en una selva de torres? No con The Interlace.

Características que marcan tendencia

Puede que una de sus características más sorprendentes sean las zonas exteriores creadas a partir de su disposición hexagonal. Los hexágonos dan lugar a ocho jardines temáticos que ofrecen un espacio para la comunidad, los deportes y las actividades en familia. Y lo que podría haber sido una antiestética vía de acceso para camiones de bomberos se «camufló» como un camino de un kilómetro para bicicletas y corredores.

Cuando los vientos dominantes soplan atravesando los jardines permeables, pasan primero sobre las piscinas y lagos artificiales que generan microclimas más frescos que, a su vez, se benefician de la perfecta zona de sombra que proyectan los propios edificios. El apilamiento de los bloques de apartamentos proporciona espacio para numerosos jardines en las azoteas, lo que incrementa el verdor y los espacios sociales.

Son varios los reportajes sobre The Interlace con títulos como «Viviendas de lujo en Singapur», pero semejantes artículos han pasado por alto uno de los principios fundamentales del proyecto: proporcionar viviendas sociales asequibles. Aunque con semejante infraestructura, es un error muy comprensible.

La arquitectura vuelve a conectar a las personas con la naturaleza

Situada en una isla y enfrentándose al rápido crecimiento de su población, Singapur depende en gran medida de la edificación de torres para poder proporcionar suficientes viviendas a sus habitantes. De hecho, en su perfil urbano predominan los edificios altos.

Sin embargo, vista desde arriba, se descubre una Singapur verde y frondosa como cabría esperar de una isla tropical. Con The Interlace, el arquitecto Ole Scheeren ha encontrado la manera de conectar a las personas entre ellas y con la naturaleza que las rodea de un modo que es imposible para las torres de estilo internacional.

Desde el primer momento, el diseño pretendía ofrecer una respuesta a las necesidades sociales. Para Singapur eso suponía crear una interconexión similar a la de los pueblos y una integración con el medioambiente, a la vez que ofrecer una solución habitable con su elevada densidad de población. Tener en cuenta la dirección del viento y la trayectoria del sol también ayuda a sobrellevar el calor tropical, a menudo muy intenso. Si bien The Interlace es en gran medida una solución local, su enfoque social y medioambiental puede aplicarse internacionalmente.

«El concepto de vida comunitaria dentro de un pueblo contemporáneo se pone de relieve en todos los aspectos de The Interlace.»
Ole Scheeren | Arquitecto jefe, oficina de Ole Scheeren

Abundancia de actividades que crean comunidad – The Interlace by OMA/Ole Scheeren

¿Cómo optimizar el movimiento humano dentro del próximo Interlace?

The Interlace bien podría dar lugar a una tendencia arquitectónica internacional. En ese caso, es difícil imaginar el modo en el que las futuras iteraciones del diseño podrían suponer una mejora con respecto al prototipo. No obstante, una posible mejora podría centrarse en el modo en el que las personas se desplazan por los edificios y entre ellos.

Por ejemplo, con la posibilidad de desplazarse entre varias partes de The Interlace conectadas vertical y horizontalmente: un ascensor que también pudiera desplazarse en horizontal mejoraría considerablemente el movimiento de las personas.

En un complejo de edificios como The Interlace, el ascensor MULTI podría desplazarse de una estructura a otra horizontal y verticalmente en un circuito continuo. Esto significa que, con independencia de dónde se encuentre dentro del complejo, el ascensor más próximo podría llevarle allí donde tuviera que ir.

The Interlace parece un pueblo en una ladera – The Interlace by OMA/Ole Scheeren, Photo by: Iwan Baan

Lecciones aprendidas

Una de las principales conclusiones de este proyecto es que se puede partir de numerosos requisitos técnicos y, no obstante, tener en cuenta aspectos sociales, medioambientales y estéticos.

The Interlace también demuestra que es viable ofrecer viviendas asequibles con una gran cantidad de servicios, un elevado grado de interconexión y una calidad de vida excelente en un mercado competitivo. La principal lección aprendida: vivir en un medio urbano densamente poblado no tiene por qué suponer aislarse en una torre.

«Este proyecto se orientó a buscar un modo de vida diferente dentro de un entorno dominado por las soluciones estándar.»
Ole Scheeren – Arquitecto jefe, oficina de Ole Scheeren

The Interlace es una de las muchas obras maestras de Ole Scheeren

The Interlace by OMA/Ole Scheeren, Photos by: Iwan Baan

The Interlace es una de las muchas obras maestras de Ole Scheeren

Fuente | urban-hub.com