El gimnasio escolar [Anecdotario de un ingeniero civil #30]

Continuamos con la XXX entrega del anecdotario del ingeniero Francisco Garza Mercado.

Un colegio de la ciudad quería construir un gimnasio para sus alumnos, para lo cual citó a concurso a arquitectos locales.

El proyecto ganador fue un hermoso edificio rectangular semi enterrado. El techo, de cuatro aguas, era de paneles de lámina con aislamiento sobre una estructura metálica tridimensional horizontal, apoyada en solo seis columnas, permitiendo claros principales de 40 x 60 m aproximadamente.

Para dar las pendientes, utilizaba un sistema adicional de polines y columnitas sobre la cuerda superior de la triodética.

En la planta principal excavada se encontraban los baños y vestidores del gimnasio, por debajo de las gradas, y la propia cancha. Las gradas se desarrollaban en el perímetro y remataban en un pasillo superior, limitado por ventanales exteriores, ubicados un poco arriba del nivel del terreno exterior, más o menos como se muestra en el dibujo siguiente:

Anécdota 30 01La solución además de bella era ciertamente audaz, por sus grandes claros e ininterrumpidos ventanales, que apenas sobresalían del terreno exterior. Desdichadamente era costosa, sobrepasando los recursos entonces disponibles del colegio para la obra. Se necesitaba una fuerte reducción de costos y con esta finalidad el director de la obra solicitó mi asesoría.

Le dije que, a mi juicio, creía muy posible una importante reducción del costo, estimada groseramente en un 30 o 40%; sin embargo, se necesitaba modificar las estructuras, hacer un nuevo juego de planos estructurales y ajustar los dibujos arquitectónicos. Como no había garantía de ahorro y no se quería gastar inútilmente en un nuevo proyecto, que al final pudiera no dar resultado, me propusieron una revisión EV. Yo haría todo el nuevo proyecto por mi cuenta y riesgo, pero se fijarían honorarios a las resultas, como un porcentaje de los ahorros conseguidos que fueran aprobados por ellos. Acepté su propuesta de inmediato.

Mis estrategias para producir ahorros fueron las siguientes, según la figura a continuación:

  1. Sustituir la estructura horizontal original por otra de dos aguas. Con esto se eliminaba los polines y columnitas adicionales usados solo para dar pendientes.
  2. Reemplazar los paneles de lámina por un sandwich de lámina, con aislante e impermeabilización, de iguales características pero de menor precio.
  3. Agregar columnas en el eje de las ventanas a cada 6 m aproximadamente, con lo cual la triodética trabajaría prácticamente como apoyada en una sola dirección, con claro máximo de 40 m, en lugar de dos direcciones con claros críticos de 60 x 40 m.
  4. Optimizar el diseño de las gradas. 5. Sustituir los muros de contención autoportantes originales por un muro de bloc de concreto relleno y reforzado, apoyado entre el piso y la losa de las gradas.

Anécdota 30 02

El ahorro resultó muy importante, permitiendo proseguir con la construcción… y yo terminé cobrando tres o cuatro veces más que lo que pudiera haber recibido por solo la ingeniería estructural.

Todos contentos.

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Ingeniero Civil, que comparte información relacionado a esta profesión y temas Geek. "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo"

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