La Ingeniería Civil Forense es la disciplina que se ocupa de la investigación de fallas y problemas de desempeño dentro del ambiente de la construcción, mediante la utilización de herramientas adecuadas para reducir el riesgo de fallas, así como la reconstrucción de la secuencia de sucesos que conducen a una pérdida ocasionada por ellas.

Ingeniería Civil Forense

En la antigüedad con la finalidad de evitar cualquier tipo de falla, se pensó en la creación de leyes, las cuales podían tener condenas fatales, tal es el caso del Código de Hammurabi (hacia 1692, a. C.) Rey de Babilonia, el cual decretaba en la Ley 232 que quien haya edificado una casa y por alguna razón ésta se haya derrumbado, el constructor debía pagar todos los bienes materiales que se perdieron, y debía reconstruirla con sus propios medios.

En el peor de los casos, la Ley 233 indicaba que si alguien moría adentro, el ingeniero debía pagar con su propia vida.

En tanto, en 1804 el Código Napoleónico decretó que de haber una pérdida de utilidad en una construcción en un estimado de 10 años desde su finalización, fuera por un fallo de los cimientos o a una pobre ejecución, el contratista y el arquitecto serían enviados a prisión.

En cada país, las fallas en las edificaciones públicas y privadas son recurrentes por la irresponsabilidad de los constructores, pero a éstos no se les castiga. Esto podría cambiar si se contara con una herramienta que permita determinar la responsabilidad de los edificadores en el colapso de las infraestructuras.

INGENIERÍA CIVIL FORENSE

De acuerdo al documento “Introducción a la Ingeniería Civil Forense”, de Luis Caballero, esta disciplina aplica herramientas de varias ciencias e ingenierías enfocadas en dos sentidos, el preventivo y el paliativo. El primer aspecto comprende la reducción del riesgo de fallas en un producto de ingeniería con el fin de mejorar su rendimiento y su costo; el segundo busca reconstruir la secuencia de sucesos que conducen a una pérdida económica o a lesiones motivadas por el fracaso en un producto, determinando correcciones y responsabilidades.

En este campo, una falla se define como la diferencia entre un comportamiento esperado y lo que ocurre, y no necesariamente implica el colapso total de una estructura. Éste comportamiento puede darse, ya sea por un error técnico o por un mal procedimiento en la ejecución y uso de los productos y materiales durante la construcción.

CAUSAS

El informe refiere que las causas de una falla, pueden variar desde las deficiencias en el diseño, mala elección, defectos en los materiales, errores en el proceso de construcción, mantenimiento inadecuado, hasta la falta de comunicación entre los involucrados en el proceso de diseño y construcción.

Además, las fallas pueden clasificarse como fallas de seguridad, que son aquellas que provocan el colapso total o parcial y pueden ocasionar muerte o daños personales donde se pone en riesgo a las personas.

Este inciso, incluye la falla catastrófica, aquella que puede suceder repentinamente, donde la pérdida será irreversible. A esta le sigue la falla funcional, que compromete las expectativas de los servicios para los que fue desarrollado el proyecto; y las secundarias, que abordan los factores que afectan negativamente a la programación temporal o al costo.

De acuerdo con Montenegro, esto ocurre en buena medida porque las empresas buscan reducir el costo de las obras al máximo, arriesgando la calidad, para asegurar que podrán destinar recursos al pago de comisiones y ampliarán su margen de ganancias.

DESARROLLO

El contexto en el cual se desenvuelve la actividad del ingeniero forense está relacionado a todo o parte del proceso asociado a dicha falla o al problema de desempeño. Esta situación demandará una investigación exhaustiva por las partes involucradas, y en determinado caso, se puede incluso, llegar a un proceso judicial.

El ingeniero Rodolfo Hermosilla indicó que para determinar las causas que producen, ya sea el colapso o el daño a la infraestructura, se debe partir de una investigación lógica basada en un proceso sistemático.

Hermosilla señaló que esta etapa involucra a usuarios, consultores, propietarios, contratistas, aseguradoras y Gobierno, entre otros actores, quienes deben aportar información.

Además, el problema debe definirse a través de la realización de las primeras observaciones, así como la formulación de una hipótesis sobre la causa de este, para luego contrastarla con más observaciones, análisis, ensayos, etcétera, discutiendo los resultados con el fin de establecer las conclusiones finales.

Para ello, será necesario hacer una programación que incluirá un presupuesto, pruebas de laboratorio, consulta con expertos, fotografías, videos, entrevistas, toma de muestras, documentos y todo lo relacionado con la evidencia.

Según el experto, para la preparación del reporte se debe contar con el testimonio de quienes participaron en la elaboración de la construcción, desde quien realizó los planos, el que diseñó, quienes construyeron, hasta la persona que supervisó la obra.

Hermosilla indicó que se deben analizar esos datos para relacionarlos en el informe y considerar el tipo y naturaleza del fallo, la ocurrencia, posibles errores detectados para poder llegar a la solución o alternativa que se considere más probable.

HERRAMIENTA CONTRA CORRUPCIÓN

  • La implementación de esta disciplina en cada país vendría a apoyar a los ingenieros que fungen como supervisores, fiscalizadores o contralores de una obra, ya que proporciona las herramientas necesarias para lo que se requiere.
  • De esta manera se podrá hacer frente a la corrupción en el ámbito de la construcción, pues se podrá dictaminar si una obra llena los requisitos necesarios para llevarse a cabo o determinar si la causa de que un proyecto haya quedado inconcluso, sea porque se quedó sin fondos y no por malversación de éstos.
  • Esta disciplina se podrá utilizar en los casos de usurpación de calidad, para verificar si quien dijo haber creado la obra realmente es un Ingeniero Civil, dado que personas que por medio de engaños obtienen documentos de profesionales colegiados y al momento de constatar en los proyectos, esto es falso.
  • Se podrán obtener formación para dictaminar si la infraestructura tanto tecnológica como mecánica o civil llena los requisitos adecuados para edificarla.

Asignatura pendiente

A criterio de Héctor Monzón, doctor en Ingeniería, señaló que ésta disciplina es importante que sea utilizada en cada país debido a la constante actividad telúrica, puesto que hay edificaciones pequeñas que normalmente se construyen en las poblaciones menores sobre terreno peligroso y donde cualquier temporal podría socavar sus cimientos.

Monzón explicó que es un paso adelante en la ingeniería, dado que es una asignatura pendiente en las aulas universitarias, porque es sabido que se imparten cursos sobre obras nuevas y no se está haciendo énfasis en el conocimiento y evaluación que debe tener el Ingeniero sobre la obra ya existente y cuáles son sus riesgos.

“Debe incluirse un par de cursos dentro de todas las ramas de ingeniería, porque el ingeniero recién graduado no se imagina que lo que se construye es vulnerable y que existen métodos y sistemas para reducir esta vulnerabilidad”, dijo.

Agregó que también es un arma contra la corrupción, la cual indicó se da en su mayoría en las edificaciones del Estado, pues muchas veces son encargadas a personas que no tienen la capacidad de hacerlas, por carecer de los materiales de origen, algo que no debería suceder, ya que debe implementarse desde la planificación.

Implementación positiva

Edgar Celada, analista del área de justicia y seguridad ciudadana, “Es positiva la implementación de esta técnica, pero no debiera ser necesario acudir en su ayuda, si tan solo hubiera una ética probada en materia de construcción civil, que anteriormente resaltaba, pero ahora ha ido en declive porque predomina el afán de lucro, de ganancia, sin pensar en los riesgos que se ponen a las personas que las habitan”, refirió.

Celada expuso que no debería de existir el colapso de instalaciones por fallas técnicas, porque se supone que con anterioridad se elabora un plan de trabajo y presupuesto, pero agrega, que el problema reside cuando se cambian los materiales designados para realizarlas.

Disciplina indispensable

Luis Linares, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), estima que esta disciplina es indispensable, debido a una serie de casos que las infraestructuras civiles y viales se vienen abajo porque no se utilizan los materiales adecuados para su edificación.

“Se hace necesaria la incorporación (de esta disciplina) en los procesos de supervisión, especialmente en los de obra pública, pues se ha evidenciado que algunos puentes se vienen abajo con la corriente de los ríos”, explicó.

Linares aseguró que también ayudará a identificar o evitar los actos de corrupción porque se deberán construir las estructuras en base a lineamientos técnicos y, de esa manera, evitar la estafa a los clientes potenciales, incluyendo las obras contratas por el Estado con firmas privadas.

La finalidad de la Ingeniería Civil Forense es que sea utilizada como base para evitar que sucedan más casos de construcciones defectuosas a causa de la corrupción, con el afán que sirva como una forma de prevención, para que partan de allí nuevas normas constructivas, nuevos reglamentos y códigos.

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Fuente: lahora.gt