La mayoría de las ciudades del mundo sufren de escasez de agua y muchas son objeto de una degradación ambiental crítica.

Agua

Sus zonas periurbanas se encuentran dentro de los hábitats mundiales con mayor contaminación y esparcimiento de enfermedades. Las descargas de aguas residuales de sistemas centralizados de recolección de agua contaminan las aguas superficiales y la infiltración de las alcantarillas, tanques sépticos y letrinas contaminan el agua subterránea.

La urbanización y el crecimiento poblacional general incrementan el estrés sobre los recursos naturales. La mayoría de las ciudades no pueden depender de la continua explotación de recursos naturales vírgenes. Al mismo tiempo, más personas requieren ser alimentadas, y la necesidad de fertilizantes se incrementa. Por lo tanto, las aguas subterráneas locales deben ser protegidas y el agua usada así como los nutrientes de alimentos consumidos deben ser tratados y reusados para obtener cantidades razonables de agua y comida. Se anticipan grandes cambios en el manejo del agua urbana y se involucrará a grupos de profesionistas y autoridades así como los hogares.

El suministro y saneamiento del agua son esenciales para satisfacer las necesidades básicas y la protección de la salud pública y del medio ambiente, por lo que son actividades prioritarias en la agenda política internacional.

A pesar de grandes avances en este rubro, el 16% de los 500 millones de personas en Latinoamérica y el Caribe carece de acceso a agua potable, el 20% carece de servicios sanitarios, y el 51% solamente utiliza letrinas y fosas sépticas.

Diversos organismos e instituciones de gobierno relcionadas con el agua buscan contribuir a la mejora del suministro de agua en cantidad y calidad, así como al tratamiento y reuso de las aguas residuales en zonas urbanas y rurales.

Los efectos del cambio climático se han evidenciado de manera incremental y dramática alrededor del mundo. Debido al fracaso de los mecanismos de mitigación propuestos en el Protocolo de Kyoto, la agenda política se orienta a la disminución de la vulnerabilidad frente a los desastres frecuentes y los cambios a largo plazo, para lograr una mejor adaptación a un fenómeno que ya no es reversible.

 El abastecimiento de agua se reconoce como uno de los principales retos que determinará la sustentabilidad de las ciudades de Latinoamerica frente a un sistema de abastecimiento que muestra señales evidentes de degradación, falta de inversión, y reducción de la capacidad, los efectos del cambio climático requieren ser evaluados para determinar su impacto y promover las estrategias que permitan enfrentar el reto.

 En este contexto, los gobiernos de los paises de Latinoamerica y el Caribe, a través desus respectivos centros de distribucion de agua deberan poner en marcha una serie de proyectos que incluyan el agua como uno de los ejes prioritarios de investigación.